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Opinión
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| Dr. Fernando Augusto Ramírez Guerrero, presidente de la Fundación www.DemocraciayLibertad.Com |
El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado Por Fernando Augusto Ramírez Guerrero* , Mayo de 2009. (GospelNoticias.Com)
He ahí el núcleo esencial del Estado Social y Democrático de Derecho. Paradójicamente un buen sector de los constitucionalistas sólo invoca la frase de John Locke citada por el ponente del código civil francés ante la Asamblea Nacional: "las leyes se hicieron para los hombres y no los hombres para las leyes". Para un hombre del común esa máxima de Jesucristo puede ser un simple juego de palabras, pero su significación es de una profunda connotación teleológica, más que teológica.
En el Antiguo Testamento, en el libro del Éxodo, Yavhé al entregar la ley a Moisés instituyó el reposo del sábado** como una ley divina; reposar no es sinónimo de absoluta quietud o muerte; las cosas, todo lo creado fue hecho para servicio y beneficio del Hombre, y no es gratuito que Jesucristo se haya autodenominado el Hijo del Hombre, para significar, su condición de servicio al hombre. No en vano, lavó los pies de sus discípulos y luego los elevo a la condición de amigos; de amigos y no de hermanos.
Por ello, cuando el Galileo expresa su máxima: "El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado", concluye el Estado de Derecho para el pueblo hebreo y nace el Estado Social y Democrático de Derecho para todos los pueblos del orbe. "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura", y en el evangelio, del Cristo Resucitado esta la supremacía del hombre sobre el tiempo, en el que el sábado es una séptima parte, de cada ciclo semanal.
Pero esa máxima de Jesucristo es teleológica por que busca el fin supremo del hombre, domeñar la tierra, pero sin destruirla; enseñorea la dignidad humana frente a cualquier norma jurídica, provenga de donde provenga, ya del ejecutivo, ya del legislativo. Por ello Yahvé luego de entregar la tierra prometida a su pueblo pone al frente del mismo a Jueces y no a Reyes, lo que significa que en un autentico Estado Social y Democrático de Derecho la dirección de la sociedad está a cargo de los jueces y no de burócratas y leguleyos.
Un Estado Social y Democrático de Derecho se fundamenta en principios y valores, y no en normas jurídicas, por ello su máxima Institución es la Corte Constitucional y su herramienta las acciones públicas, entre ellas la de tutela, asequible a todas las personas sin límites de edad, sexo religión o condición social. De allí que la construcción de las normas jurídicas ajena a los principios y valores del derecho natural y de los derechos humanos son extraños a ese Estado Democrático que pretendemos edificar. Así las cosas, la ley injusta, no será ley, por que la justicia se erige sobre la dignidad humana y no sobre los privilegios del gobernante.
En el siglo XXI, varios Estados de Derecho han adoptado ya el modelo Social y caminan a la construcción de la Democracia plena, colocando el Estado al servicio del hombre y no éste, al servicio del Estado. Colombia recorre dicho camino desde 1910 y con las reformas de 1936 y 1968 afianzo varios aspectos de la modernización del Estado y ampliación de la democracia, pese al interludio del Frente Nacional (1958-1974), logrando impregnar en un texto escrito una Carta Política cargada de derechos y deberes que el viejo régimen socio-económico se resiste a aceptar. Por ello no es vano sostener que dicho texto constitucional profundizó la guerra, ya que los detentadores del poder se niegan a compartir la riqueza, así como las libertades públicas e incluso la vida. Solo ellos tienen derecho a vivir, la existencia del pobre es una dádiva.
Los Principios Fundamentales contenidos en el preámbulo y en el Título I de la Constitución de 1991, solo tienen un fundamento: el principio de Jesús de Nazaret: El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; por ello El Estado, las Instituciones y las autoridades del la República, están al servicio de la comunidad, establecidas para proteger la Vida, honra y bienes de los asociados, sin importar su creencia religiosa, condición social, edad, sexo o etnia a la que pertenezcan. Entonces llevemos el evangelio de Cristo a todos los rincones del mundo: construyamos el Estado Social y Democrático de Derecho. * Abogado constitucionalista, constituyente de la fundación democracia y libertad www.democraciaylibertad.com email: fargo1949@gmail.com ** "Mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tu, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas" (Éxodo 20,10) COMENTE ESTE ARTÍCULO: IR A PORTADA:
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